Santander, Cantabria.

La remodelación integral que se propone en la calle Magallanes y adyacentes complementa algunas actuaciones de semejante alcance llevadas a cabo en calles próximas, tales como Cisneros, calle Rubio y calle Gravina con el objetivo de mejorar el aspecto y funcionalidad del espacio público en un barrio marcado por la proximidad de la Biblioteca Menéndez Pelayo y el Museo de Bellas Artes. Por otro lado, se busca que el espacio de proximidad del ciudadano que habita o transita por el barrio renueve tanto las instalaciones que le dan servicio como los acabados de pavimentación y mobiliario urbano.

La calle Magallanes se configura con la sección tipo actual, con calzada aglomerada de única dirección y aceras segregadas por un bordillo que se pavimentará con baldosa municipal. La situación actual de aparcamientos en cordón en ambos lados, vados de acceso a garaje y ubicación de contenedores no se modifica, al objeto de evitar disminuir las plazas de aparcamiento existentes.

Por otra parte, se propone una pequeña zona estancial en el sobre ancho de la acera sur, pavimentado con losas de colores variados que enlazan visualmente la actuación con la pavimentación de la calle Rubio.  De hecho se prolonga esta franja de pavimento singular bordeando el museo y la biblioteca para reforzar el carácter específico de ambos edificios. Igualmente se da un tratamiento particular a la confluencia con la calle Gravina, en el extremo este de la calle, extendiendo el pavimento de losas grises de gran formato en una zona semipeatonal.

Las intersecciones a 90ª con las calles Isabel la Católica y la Florida se reconfiguran generando orejetas de remate de aceras, además de pavimento táctil en los rebajes frente a los pasos de peatones.

Por último se incorporan báculos con vegetación en jardinera suspendida como elemento de mobiliario que contribuya a sofisticar la imagen de una calle cuyas dimensiones y condiciones de soleamiento limitan considerablemente el margen de actuación.

Como ya se ha comentado, la calle Gravina cuenta con un tratamiento específico, por su ubicación adyacente a la Biblioteca y el Museo, lo que nos lleva a plantear una solución de semipeatonalización que, sin suprimir espacio destinado a aparcamiento, eleve la calzada al nivel de la acera, pavimentando ésta con adoquín de granito.

 La actuación se completa con la renovación de pavimentos en las calles Isabel la Católica y la Florida, además del tramo de la calle Rubio que une ambas vías, manteniendo en todas ellas una configuración semejante a la actual salvo el extremo sur de Isabel la Católica, que pasa a doble dirección.

Con esto se completa una trama que enlaza con las actuaciones más próximas de renovación urbana para completar un barrio remodelado en su conjunto, objetivo éste en el que hemos volcado todos nuestros esfuerzos para dotar de la máxima calidad y funcionalidad el espacio disponible entre edificios.